Comenzó siendo un molino en 1505 y terminó convertido en un bar casi 400 años después. Ese es el Molino del Gato, un lugar de copas que regentan los hermanos Ángeles y José Miguel en Albarracín y que conserva gran parte de la apariencia original del antiguo molino. Un sitio perfecto para conversar y escuchar música tranquilamente.

Distancia: a 1 km